La palabra mandala viene de la India y proviene del sánscrito, y significa “Círculo Sagrado”. Es un símbolo de sanación, totalidad, unión e integración.

Gráficamente es una figura circular con un punto central y una serie de elementos distribuidos de manera simétrica a su alrededor.

Según el psicólogo Carl Jung, los mandalas representan la totalidad de nuestro ser. Dado que reflejan la psique humana, cada persona responde a ellos instintivamente, más allá de su edad, género, raza, cultura, etc

Desde mi experiencia, como herramienta de trabajo, lo considero un método de terapia de autoconocimiento que te ayuda a conectar con tu intuición y a aprender a fluir  en ella.

A medida que comenzamos a percibir el color como una frecuencia que es y permitimos que las formas lleguen con naturalidad,  que la intuición y la creatividad se den la mano, todo este proceso, nos dirige hacia nuestra  propia sabiduría interna.